Home >> Especiales >> Japón >> "Con convicción, deseo reiterar que el uso de la energía atómica con fines de guerra es hoy más que nunca un crimen"
Miércoles, 27 de Noviembre de 2019
"Con convicción, deseo reiterar que el uso de la energía atómica con fines de guerra es hoy más que nunca un crimen"

EL PAPA FRANCISCO en Nagasaki y Hiroshima.

El papa Francisco estuvo tres días en Japón en donde dejó su mensaje de paz, sobre todo en Nagasaki y Hiroshima, prefecturas en donde las fuerzas estadounidenses lanzaron la bomba hace 74 años.

Hacía 38 años que un pontífice de la Iglesia Católica Romana no visitaba el país.
El Papa llegó a Tokio el sábado 23, y el domingo se trasladó a Nagasaki, provincia emblemática para los católicos del país y en donde se encuentra un monumento conmemorativo a 26 cristianos que fueron crucificados a fines del siglo XVI por su fe. Posteriormente se trasladó a Hiroshima.
Sintéticamente, en ambas prefecturas el pontífice habló acerca de su compromiso de apoyar el marco de trabajo que busca controlar las armas del mundo, incluyendo un tratado que prohíbe el armamento nuclear. Este pacto aún debe ser firmado por muchos países, como Japón, que -paradójicamente- depende de la protección de las armas atómicas de Estados Unidos.
En Hiroshima, la primera ciudad de la historia que sufrió un bombardeo atómico, el Papa dijo que el uso de las armas nucleares no solo es un crimen, sino también un acto inmoral.
Textualmente, indicó la NHK, dijo: "He sentido el deber de venir a este lugar como peregrino de paz, para permanecer en oración, recordando a las víctimas inocentes de tanta violencia y llevando también en el corazón las súplicas y anhelos de los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Con convicción, deseo reiterar que el uso de la energía atómica con fines de guerra es hoy más que nunca un crimen, no solo contra el hombre y su dignidad, sino contra toda posibilidad de futuro en nuestra casa común. El uso de la energía atómica con fines de guerra es inmoral, al igual que es inmoral poseer armas atómicas, como ya dije hace dos años. Seremos juzgados por esto. ¿Cómo podemos hablar de paz mientras invocamos constantemente la amenaza de una guerra nuclear como recurso legítimo para solucionar conflictos?