Viernes, 12 de Febrero de 2021
El espiral, un invento japonés

TRADICIÓN que se extiende a 130 años.

Más de 130 años han pasado desde que se inventó el espiral: Eiichiro Ueyama, fundador de la empresa Kincho, produjo en 1890 un incienso con el propósito de utilizarlo como repelente contra los mosquitos. El artículo, sin embargo, tardó otros cinco años para llegar a su forma de espiral, como una solución a la durabilidad del producto; fue una ocurrencia de la esposa de Ueyama.

Por ello, Kincho es considerada la primera empresa del mundo en desarrollar este repelente cuyo aroma resulta tan familiar. La compañía registró la marca en 1910 y se identificó con el gallo, todo un símbolo en gran parte de Asia (en Japón, particularmente, su canto hizo salir a Amaterasu, la diosa del sol, de la cueva en donde se escondía), inspirado por un proverbio tomado de una crónica china que dice: "Es mejor ser la cabeza de un gallo que la cola de una vaca".  

Esa determinación, más la innovación del espiral y una fuerte tarea publicitaria con carteles que se asemejan a obras de arte, hicieron que el producto fuera muy popular en los hogares japoneses y luego se expandiese al resto del mundo.