Martes, 14 de Marzo de 2017
El espíritu del rescripto imperial sobre la educación

A raíz del caso de Moritomo Gakuen, la operadora escolar que adquirió tierras estatales en Toyonaka, prefectura de Osaka, aunque a un precio menor de mercado, se destapó otra polémica.

Se trata del espíritu del Rescripto Imperial sobre la Educación, una política de tiempos de guerra, ya abolida, que predicaba una obligación para con el Estado y el Emperador en caso de emergencia.
Tanto la ministra de Defensa, Tomomi Inada, como el presidente de Moritomo Gakuen, Yasunori Kagoike, defendieron el rescripto.
"Yo todavía creo que Japón debería recuperar el espíritu de apuntar a convertirse en una nación moral", dijo Inada en respuesta a una pregunta de Mizuho Fukushima, del Partido Socialdemócrata, en una reunión del Comité de Presupuesto de la Cámara Alta el 8 de marzo.
La pregunta de Fukushima estaba relacionada con la investigación de Moritomo Gakuen.
Es que se descubrió que una guardería o jardín de infantes administrada por Moritomo Gakuen instruía a sus alumnos a recitar el rescripto diariamente.
El rescripto fue publicado en 1890 bajo el nombre de Emperador Meiji y describe las ideas básicas para la educación. Fue anulado en 1948 después de la rendición de Japón en la Segunda Guerra Mundial.
Inada, conocida por sus puntos de vista nacionalistas, defendió el rescripto hace más de 10 años después de que el Ministerio de Educación criticó como "inapropiada" la política de hacer que los estudiantes la reciten.
El 8 de marzo, Fukushima le preguntó a la encargada de Defensa si ella "mantenía la misma creencia". A lo que Inada respondió: "Todavía mantenemos algunos de los valores fundamentales del espíritu del rescripto sobre cómo Japón debe aspirar a ser una nación moral, junto con la piedad filial y el cuidado de los amigos".
Por su parte, Yasunori Kagoike también alabó el Rescripto Imperial sobre Educación.
Hablando con los periodistas el 9 de marzo, Kagoike dijo que, de ser necesario, “usted debe estar dispuesto a dar su vida para trabajar en nombre de los demás. ¿Qué hay de malo con ese aspecto del Rescripto Imperial sobre la Educación? No hay nada malo".